Carta digital con QR para restaurantes: qué debe tener
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El QR en la mesa es lo de menos. Lo que importa es la página a la que lleva: si es un PDF pesado y difícil de leer, el cliente se va; si es una página pública clara y siempre actualizada, la carta trabaja para ti.
La carta es una página pública, no un PDF
Una carta digital bien hecha vive en su propia página, con su enlace. El cliente la abre desde el móvil al escanear el QR, y tú puedes compartir ese mismo enlace por WhatsApp, Instagram o tu web.
Qué debe incluir
Lo mínimo para que sea útil y cumpla la normativa.
- Categorías claras, platos con foto y precio
- Los 14 alérgenos de declaración obligatoria marcados por plato
- Carta por horario: la de mediodía y la de noche, automáticas
- Cambios al instante: retirar un plato agotado o corregir un precio
- Multi-idioma si recibes turistas
QR dinámico o estático
Un QR estático lleva a una dirección fija y, si cambia la carta, tocaría reimprimir. Con un QR dinámico el código impreso no cambia nunca y tú cambias el destino cuando quieras. Para una carta que se actualiza, el dinámico es la opción lógica.
Dónde ponerlo
En la mesa, en la entrada y en el escaparate. Cuanto antes lo vea el cliente, antes decide.
Medir para mejorar
Saber cuántos escaneos recibes y a qué horas te dice cuándo se consulta más la carta y si la gente la usa.
Errores habituales
- Un PDF que tarda en cargar o no se lee bien en móvil
- Olvidar los alérgenos
- QR estático que obliga a reimprimir
- No actualizar la carta cuando cambian los platos
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